Postre de requeson con vainilla

He de confesar que he tenido mis más y mis menos a la hora de colgar esta receta, he estado leyendo y buscando el porqué algunos han desterrado los lácteos de la dieta paleolítica y sus razones de “práctica cavernicola” no me han convencido.

Supongo que será un tema a tratar de manera más amplia más adelante, pero en mi dieta si hay lácteos, evito tomar leche por su carga glucémica pero lo más controvertido que es la lactosa o azúcar de la leche se pierde casi en su totalidad en el proceso de cuajado al que se someten los derivados lácteos y lo que sí obtenemos son proteínas, grasas y bacterias que quizás los cavernícolas no necesitasen por aquello de la ausencia de higiene pero nosotros sí necesitamos.

Mis razones para tomar lacteos son las mismas que el Dr. Harris promueve en su blog y a la espera de nuevos estudios seguiré los comentarios en el blog del Dr. Davis en su último post sobre la influencia de los lacteos sobre la glucosa en sangre. Por ahora parece que no hay consenso y faltan estudios.

Aquellos interesados en saber más sobre la intolerancia a la lactosa y como a veces evitando el gluten se solucionan esos problemas necesitan leer los artículos que al respecto ha escrito el Dr. Bromatólogo en su blog

Resumiendo, que pese a buscarlas no encuentro razones para no tomar determinados derivados lacteos, así que están en mi dieta con todas sus beneficiosas grasas y proteínas.

Al tema que nos interesa!! Parece que hay ganas de tarta de queso, pero resulta que me regalaron un requesón así que posponemos la tarta de queso y el flan de queso, pero tranquila Roseva que viene en camino.

Para este postre tan fresco y ligero necesitamos:

4 hojas de gelatina neutra (solo contiene proteínas compruébalo en la composición)

200 gr de requesón, que esté fresco por favor!

200 ml de nata para montar (sin azúcar)

Extracto de vainilla al gusto

Ralladura de naranja al gusto

Primero ponemos la gelatina en remojo en agua fría para que se rehidrate.

Montamos la nata, para ello es necesario que esté muy fría. Y le añadimos la ralladura de la naranja, recuérda que la parte blanca es amarga, así que no la apures demasiado.

Si quieres usar edulcorante o azúcar ahora es el momento. En mi caso no lleva, yo he roto con el azúcar.

Deshacemos el requesón, cuanto más desmenuzado quede mejor (en caso que no te gusten los grumos pásalo por un colador)

Y lo añadimos a la mezcla anterior. Bate para que se mezcle de manera homogénea y es el momento de echar el extracto de vainilla (esta vez me he resistido a usar canela a pesar de las maravillas que he hablado de ella en la wiki de la dieta antiinflamatoria)

Escurrimos las hojas de gelatina y las derretimos al baño maría, una vez estén disueltas esperamos un poco a que se templen sin que lleguen a enfriarse y las añadimos a la mezcla. Remueve bien hasta que todo quede bien mezclado.

Ya casi está listo. Le falta enfríar y cuajar y para eso necesitamos frío, así que usamos moldes individuales para flan, en mi caso he usado vasos pequeños y sin necesidad de engrasar, porque van a desmoldar muy fácilmente, los metemos en el congelador 2 horas, pasado ese tiempo se pasan a la nevera. Si no hay prisa se pueden dejar en la nevera cujando de un día para otro o al menos 6 horas. La opción del congelador es la manera rápida para hacerlo, pero la menos aconsejable.

Como sugerencia de presentación quise hacer un coulis de frutos rojos, pero me fue imposible encontrarlos frescos sin azúcar, así que vuelvo al chocolate puro, aunque también podríamos haber preparado una base de frutos secos.

Espero que os guste, es una muy buena y fácil opción ahora que se está acercando el verano.

 

 

 

 

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