Agua y mitos, ¿cuanta necesitas?

Hace unas semanas hicimos una encuesta en la web sobre cuanta agua consumíamos y parece que la mayoría tenemos bien aprendida la lección y consumimos entre litro y medio y dos litros, algunos hasta más y otros algo menos. ¿Pero que pensarías si te dijera que en realidad da igual lo que hayas respondido?

Uno de los mitos de la supuesta y por todos conocida «dieta saludable» es el hecho de que debemos beber de 2 a 3 litros de agua al día, y esto no siempre es verdad. Pero es de esas reglas que por haberlas escuchado hasta la saciedad y haberlas repetido otra cantidad igual de veces las hemos dotado una dosis de realidad o certeza que no podemos respaldar con estudios o cifras.

BEBE 8 VASOS DE AGUA

Y es que no hay nada como repetir algo muchas veces para que se convierta en verdad, o al menos lo parezca.

Es cierto que la mayor parte de nuestro cuerpo es agua, cerca del 70%, también que perdemos parte de ese porcentaje con cada espiración.  Pero una vez el cuerpo está hidratado el exceso de agua aportada no se destina a mejorar la salud como algunos creen, sino que se elimina por la orina (al igual que otras muchas sustancias) por lo tanto en personas sanas obligarse a beber tal cantidad de agua no es más que una recomendación absurda.

¿8 vasos para todos? No me hagas reír!!

Además esta idea va acompañada de otras que también son absurdas como que en esa cantidad de agua no debe contar la aportada por alimentos, café o infusiones que consumas. O que esa cantidad es la ideal para todas las personas sin tener en cuenta su peso o actividad física.

Lo más probable es que la idea de los 2 litros sea una confusión que viene de la idea de que por cada caloría consumida deberíamos consumir 1ml de agua, así en una dieta media de 1900 calorías, deberíamos consumir 1900ml de agua, ahí tienes tus 2 litros recomendados!!

Pero realmente estamos consumiendo mucha más cantidad de agua puesto que cada comida nos aporta agua: un plato de sopa puede ser medio litro, una ensalada un cuarto de litro y así con cada comida, especialmente con la leche que a día de hoy contiene mayor porcentaje de agua, por lo que obligarte a añadir más agua es innecesario. Y cada persona debe ajustar la cantidad de agua a consumir según su actividad y su tipo de dieta, aunque el ajuste real lo llevará a cabo el propio organismo mediante su mejor guía: la sed.

Si pensamos en enfermedades renales, obviamente pensaremos que cuanta más cantidad de agua mejor puesto que al estar más diluidos los minerales a excretar es más complicado que se formen cálculos (en forma de arena o piedras) pero esa idea tampoco está respaldada.

Conclusiones:

Déjate guiar por tu sed y no te obligues a beber si no tienes sed. Es muy importante mantener un buen nivel de hidratación (sobre todo si padeces de estreñimiento y/o antecedentes de cáncer de colon). Pero habrá días en que bebas más y días en que no bebas tanto, épocas en las que bebas más y otras en las que no bebas tanta cantidad, y habrá ocasiones donde el aporte de agua sea en forma de sopa o infusiones y otras en las que solo te apetezca limonada.

Un desahogo personal:
 
Desde que «he vuelto al cole» me he dado cuenta de que a veces aquello que nos enseñan es del todo absurdo y sin base, así que siendo traviesa me dedico a ponerle trampas a «mis profes» para averiguar si estoy ante profesionales en la materia o ante simples «extrapoladores de datos» que solo repiten lo que les han dicho sin un punto de vista crítico o estudios que respalden esos «dimes y diretes», tristemente por ahora ganan los segundos…. (a veces dudo si estoy estudiando o cotilleando en una peluquería…)
 
Otros mitos relacionados con el agua y de los que hablaremos más adelante: 
– Piel e hidratación, o como beber más no te hace tener mejor piel.
– Agua y pérdida de peso, beber más agua no diluye la grasa almacenada.

¿Tu que crees, acabaremos algún día con estos mitos o este blog siempre va a tener de qué hablar?

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...
Redes sociales:
A %d blogueros les gusta esto: