Fruta y fructosa, como nos engorda y enferma

Un nuevo estudio de un grupo de científicos, examina los efectos y forma en que la fructosa (azúcar de la fruta) produce obesidad y como se metaboliza. Se ha estudiado como las células responden al azúcar y cuales son las enzimas que se activan para protegernos de desarrollar el síndrome metabólico, obesidad y diabetes.

Sindrome metabolico

 El estudio se ha llevado a cabo en animales de laboratorio, por lo que los resultados son más teóricos que reales, pero nos dan pistas para desarrollar estudios similares en humanos y saber cómo la fructosa ocasiona obesidad y otras enfermedades como la diabetes.

Han descubierto que  la fructosa puede ser metabolizada en 2 formas. Una que parece ser responsable de causar hígado graso, obesidad y resistencia a la insulina. Y otra que protege a los animales el desarrollo de estas características en respuesta al azúcar. Con este descubrimiento podría explicarse porqué unas personas son más sensibles que otras a los efectos metabólicos de la fructosa.

La ingesta de fructosa a partir de azúcares añadidos se correlaciona con el aumento de la epidemia de obesidad, síndrome metabólico e  hígado graso no alcohólico, también causa las características del síndrome metabólico en ratas de laboratorio y en humanos. La primera enzima del metabolismo de la fructosa es la fructoquinasa, que existe con 2 isoformas: A y C. Los ratones que carecen de ambas isoformas previenen el  síndrome metabólico inducido por la fructosa, se agrava en los ratones que carece fructoquinasa A y la variante C afecta principalmente al hígado, intestino y riñón con un rápido metabolismo de fructosa. Por el contrario, la fructoquinasa A se distribuye ampliamente, con una baja afinidad por la fructosa, tiene efectos menos dramáticos.  Al reducir la cantidad de fructosa para metabolizar en el hígado, la fructoquinasa A protege contra el síndrome metabólico. 

Antes se investigó como la ingesta de fructosa en azúcares añadidos (sacarosa y jarabe de maíz de alta fructosa) está fuertemente ligada al aumento epidémico de obesidad e hígado graso no alcohólico además de ser la causa del síndrome metabólico. Se sabe que causa acumulación de grasa en órganos y resistencia a la insulina que no aparecen en dietas altas en almidones (arroz, patata, boniato, mandioca) aún cuando se consumen las mismas calorías.

Y también se han estudiado a adolescentes que consumen grandes cantidades de fructosa como edulcorante en alimentos y bebidas y se ha demostrado como se aumenta su riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares y riesgo de diabetes sobre todo si tienen sobrepeso.

Y estos estudios chocan de frente con uno en el que solo se medía el incremento de peso y no la relación con la salud, dando como resultado que era un alto consumo tanto de fructosa como de carbohidratos lo que llevaba a un incremento en el peso.

Me quedo con las palabras de Susana Monereo, responsable de la Unidad de Endocrinología y Nutrición del Hospital Universitario de Getafe de Madrid, cuando dice que aunque su efecto en el peso no parece ser determinante, la fructosa produce otros daños: Es un azúcar muy tóxico, sube mucho el ácido úrico y la tensión, genera mucha grasa en el hígado, aumenta los triglicéridos y la resistencia a la insulina.

Si pensamos en dieta y fruta, las que contienen más fructosa son: dátiles con 31954mg en 100gramos, pasas 29678 mg, higos 22930 mg, caquis, cerezas. A evitar por todas las personas que tengan problemas con la glucosa o riesgo de diabetes tipo  2.

Entre las frutas con menor cantidad de fructosa están la piña, fresas, moras, limones, limas, aguacate y plátano (puede producir gases), pero ¿y si la piña contiene tan poca fructosa, que la hace tal dulce? La sacarosa, todas las frutas son fructosa y sacarosa, si son bajas en una pueden ser altas en otra, lo mejor es que si te preocupa tu salud, evites aquellas que te sepan muy dulces, así de fácil (y de complicado) pero siempre es mejor que  no te excedas tomando fruta

Enlace a estudios:

Opposing effects of fructokinase C and A isoforms on fructose-induced metabolic syndrome in mice
High fructose consumption by adolescents may put them at cardiovascular risk
Effect of Fructose on Body Weight in Controlled Feeding Trials
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...
Redes sociales:
A %d blogueros les gusta esto: