«Las cosas siempre se han hecho así, aquí…»

Déjame que te cuente una historia real:

Un grupo de científicos colocó 5 monos en una jaula, en cuyo centro pusieron una escalera y sobre ella, un racimo de plátanos.
Cuando un mono subía la escalera para agarrar los plátanos, los científicos lanzaban un chorro de agua fría sobre el resto de monos que quedaban en el suelo. Pasado algún tiempo, cuando un mono iba a subir la escalera, los otros lo paraban, pegaban y agarraban para que no subiera la escalera temiendo que les volviese a caer agua encima. Un tiempo después ningún mono subía la escalera, a pesar de que el racimo de plátanos seguía ahí colgado.
Entonces, los científicos sustituyeron uno de los monos viejos por uno nuevo y el recién llegado vio el racimo y quiso ir a por los plátanos. En seguida el resto de monos se le echaron encima pegándole para frenarle. Varios golpes (y palizas) después el mono recién llegado entendió que esa escalera era intocable y ya no intentó subir nunca más.

Los científicos viendo la calma del grupo decidieron sustituir un segundo mono y sucedió lo mismo, además uno de los que más le pegaba era el mono que anteriormente había sido sustituido. Una vez el segundo mono aprendió la lección se cambió a un tercer mono y se volvió a repetir la historia. Y de nuevo cada vez, se fueron sustituyendo los monos de la habitación hasta que quedaron monos que no habían estado presentes en las duchas de agua fría y que sin saber porque lo hacían, apaleaban al mono que se introducía en la habitación y que intentaba alcanzar los plátanos.

Los monos no sabían porqué hacían lo que hacían simplemente repetían aquello que les habían enseñado sin cuestionar, solo por miedo a ser dañados o excluidos del grupo.

piensa por ti mismo

En el mundo de la nutrición (e incluso de la medicina) tanto aquellos que se dedican profesionalmente como los que somos pacientes/clientes hemos estado en habitaciones mentales muy similares a las de los monos del estudio. Y nuestras ideas pueden ser equivocadas o no, pero no las hemos cuestionado, cuanto más te haya costado aprender estas reglas con más ahínco las defenderás, a pesar que nunca hayas visto datos o simplemente te hayas detenido a pensar sobre su origen.

Aquel nuevo mono que viene con ideas nuevas o trata de hacer algo diferente a lo que te han enseñado como correcto, es tu enemigo, no porque te ataque o tenga peores fuentes o datos sino porque implica que estás equivocado y rompe tus creencias, implica peligro.

Si un día te dijeron que las grasas eran malas para tu salud y lo creíste sin pruebas, hoy decirte lo contrario es retar tu «status quo», tu seguridad como mono al que no han duchado. Si un día te dijeron que comer grasas saturadas te provocaba daños en las arterias decirte lo contrario implicará que las bases de tus conocimientos pueden ser equivocadas y necesitarás reconocer ese error y por lo tanto un esfuerzo por tu parte.

Y no por tener un título oficial vas a ser un mono más listo, en un año estudiando dietética y nutrición aún no he visto un solo estudio científico, todo el conocimiento se basa en manuales de «monos viejos» obligando a «monos nuevos» a convertirse en apaleadores de futuros monos que quieran ir contracorriente y si realmente les preguntas el porqué de esas ideas que defienden con tanta vehemencia su respuesta no puede ser otra que:

 «No se, las cosas siempre se han hecho así, aquí…»

 

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...
Redes sociales:
A %d blogueros les gusta esto: