Y para ti, ¿Que es la dieta paleolítica?

hice la dieta paleolitica

Cuando leo dieta paleolítica en un periódico o revista me echo a temblar, aún estoy esperando la primera entrevista que hablen en serio de este tipo de alimentación o mejor dicho, estilo de vida, sin que termine pareciendo un cliché o un capricho de moda.

Las palabritas de la foto son del guapete cuñado de Elsa Pataky, Liam Hemsworth y parece que para Liam la dieta paleolítica consiste en no comer fritos. 

nada de fritos

 Esto es algo que suele suceder, según a quien preguntes la dieta paleolítica incluye o excluye algún alimento o grupos de alimentos. Para la nutrición convencional (o convencionalista) el hecho de limitar o excluir alimentos ya nos convierte en una dieta peligrosa, milagro o inadecuada.

Lo más irónico es que quien nos tacha de extremos o sectarios son personas o profesionales que no tienen argumentos para rebatir las razones que les damos, muchas veces por falta de datos, muchas veces por carecer de conocimientos o simplemente porque las cosas son así y cambiar las ideas significa asumir que has estado equivocado y debes esforzarte en aprender algo nuevo.

Lo cierto es que la grandeza de la dieta paleolítica es que no es simplemente una dieta, es un modo de vida que hay que adaptar al individuo para que según sus características individuales pueda evitar la enfermedad, ganar salud y mejorar su estado físico y mental.

Hay quien entiende por dieta paleolítica una dieta a base de productos orgánicos y consumen miel y sirope de ágave, sin preocuparse por el índice glucémico.

Para otros es más una cuestión de evitar alimentos procesados o manufacturados.

Tomar lácteos o no es otra de las diferencias, al principio eramos prácticamente unos excluidos («tu no eres paleo») aquellos que tomábamos lácteos, pero poco a poco el odio a los derivados lácteos ha ido mudando en una visión más amplia y compleja donde se entiende las diferencias entre los diferentes tipos de leches y las diferencias entre los productos que elaboramos de ellas. Desde luego aquel simple argumento que esgrimían algunos cavernícolas (en el sentido más literal) del tipo:

Pero es que en el paleolítico no había queso (hunga hunga!!)

Ese argumento ilusorio, infantil y simplista se ha dado de bruces con la ciencia (bendita ciencia) y quienes no son cortos de entendederas ya han asimilado el hecho de que mantequilla, nata, queso y yogur pueden ser muy beneficiosos para nuestra salud, los hubiera en la era paleolítica o no.

Por mi parte en mi vida diaria excluyo el término paleolítico. Creo que es un término que puede llevar a error porque todos tenemos una imagen creada de esa época y dado los pocos recursos que tenían a disposición, puede ser un modo de alimentarnos muy poco imaginativo (comer carne a todas horas) y puede que basándonos en esa imagen irreal nos perdamos una alimentación completa, variada, sabrosa y sobre todo sostenible. Quien quiera jugar a las cavernas y los taparrabos que no cuente conmigo, yo exijo pruebas y resultados, no una bonita estampa de película.

La dieta paleolítica para mi significa una vuelta al origen, significa un grupo de profesionales (investigadores, médicos, biólogos, nutricionistas, etc.) que reconocen los errores alimenticios y de salud en los que está sumida nuestra sociedad actual y pretenden hacer borrón y cuenta nueva para prevenir la escala de enfermedades y falta de salud que nos aqueja.

La dieta paleolítica para mí significa conocimiento, pero no del que se basa en marketing sino del que me permite tener el control sobre aquello que como y  que me sirve de alimento, sabiendo como se produce y como afectará a mi organismo. Por eso no esperes miel en mis recetas, convivo con la diabetes y por muy «sano paleolítico y natural» que creas ese producto en mi caso podría causar un coma y pasarme un fin de semana de paseo en la uvi si tengo la suerte de que la ambulancia llegue a tiempo.

Intentando ser «proactivos y conciliadores» podríamos llegar a unirnos en lo que tenemos en común, es decir, evitar los alimentos refinados o altamente procesados, evitar los cereales y los aceites de semillas. Pero luego deberíamos dejar que cada uno investigue, se aconseje y descubra que es lo mejor para su salud.

No hay una única dieta para todos, como tampoco hay una única opinión sobre ella. ¿Si tu y yo no somos iguales, porque hemos de alimentarnos de igual modo?

Pd: Creo que me he explicado con suficiente claridad así que agradecería en el futuro que nadie me tocase ya los huevos/ovarios/narices/alvéolos con preguntitas del tipo: ¿por que no tomas miel? o ¿por que tomas lácteos?.

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