Cardiólogos, es hora de admitir que la teoría baja en grasas ha fallado

La teoría de que el colesterol en sangre y una dieta rica en grasas son las causas de las  enfermedades del corazón será uno de los mayores errores en la historia de la medicina. Es tiempo de admitir que la teoría ha fallado. Tenemos que adoptar una mentalidad abierta si alguna vez vamos a descubrir la causa o causas reales de la actual epidemia mundial de obesidad, diabetes y enfermedad cardíaca, que son causados probablemente por los mismos factores. Es hora que los cardiólogos comiencen a enseñar esto en las escuelas de medicina

Estas palabras son parte de una carta que el profesor Tim Noakes ha enviado a los detractores de su dieta. Las respuestas no se han hecho esperar y lo más suave que han dicho es que Noakes ha ido demasiado lejos al sugerir que el cambio a una dieta rica en grasas y proteínas es lo más conveniente para todos, y dicen que esta dieta puede ser peligrosa para personas con problemas cardíacos.

Tim-Noakes-Challenging-Beliefs

Pero Noakes no solo critica sino que da una explicación científica de por qué una dieta baja en grasas no ha dado resultados en la prevención de enfermedades del corazón:

Un meta-análisis de 2010 que constaba de 347 estudios con 747 sujetos, publicado en la revista «American Journal of Clinical Nutrition«, no encontró «evidencia significativa para concluir que la grasa saturada en la dieta se asocie con un mayor riesgo de enfermedad cardiaca o enfermedad cardiovascular «.

Un informe de 2011 de la Cochrane Collaboration, organización independiente de la industria farmacéutica, descubrió que «no había pruebas claras de que cambios en la cantidad de grasa dietética alterasen la mortalidad total y/o la mortalidad cardiovascular».

Así que, hasta ahora la evidencia científica es clara: una dieta baja en grasa no tiene ningún papel probado o justificado en la prevención de enfermedades del corazón.

Lo que Noakes cree son factores de riesgo para la enfermedad coronaria o cardiovascular son:

1. Altos niveles de glucosa en sangre, insulina y hemoglobina glucosilada (HbA1c). Los mejores predictores del riesgo de ataque cardiaco serían la HbA1c y las subidas de glucosa. Estos valores elevados en diabéticos aumentarían el riesgo de ataque cardiaco 7 veces más. Por el contrario, una concentración elevada de colesterol  aumenta el riesgo de infarto aproximadamente 1,3 veces, un valor suficientemente bajo en términos estadísticos como para ser potencialmente falsa.

 2. Bajo nivel de colesterol HDL, triglicéridos altos y altas concentraciones de ácido úrico.

3. Aumento del número de partículas pequeñas y densas de colesterol LDL. Una dieta alta en grasas aumenta el número de las partículas de colesterol LDL de mayor tamaño y esponjosidad y que no están relacionados con el riesgo de ataque cardíaco.

4. Niveles elevados de lipoproteína Lp(a) un tipo de partícula LDL.

5. Obesidad e hipertensión (esto no ha sido probado científicamente)

6. Elevados niveles de proteína C reactiva indicativas de un estado corporal inflamatorio.

 7. Elevadas concentraciones de homocisteína en sangre (por deficiencias en la dieta de ácido fólico, vitamina B-6 y B-12 que encuentras en huevos y carne).

 Si los causantes de las enfermedades del corazón se conociesen realmente, como sucede en el caso del VIH y el SIDA, deberían haber desaparecido con tanta promoción de dietas bajas en grasas y millones gastados en recetar estantinas, pero ahora mismo en EEUU una de las principales causas de muerte es la insuficiencia cardíaca crónica. No es de extrañar tanto miedo «negacionista del colesterol» si nos fijamos en que cada vez hay más necesidad de médicos y sigue aumentando el negocio farmacéutico de las drogas que bajan el colesterol.

En 1900, cuando la mayoría de ciudadanos cocinaban en manteca de cerdo, comían una dieta rica en mantequilla y productos lácteos, carne de cerdo y grasa saturada de origen animal pero su dieta era baja en azúcar y en alimentos procesados, las enfermedades del corazón era tan raras que el cardiólogo más famoso, el Dr. Paul Dudley White , se encontró con su primer caso en 1920 (aunque la enfermedad ha sido descrita en momias egipcias con dietas altas en cereales). Hoy en día se han sustituido las grasas animales y productos lácteos con «sanos carbohidratos»  y las enfermedades del corazón, obesidad y diabetes, están más extendidas.

Noakes no aconseja estatinas a nadie que no haya sufrido aún enfermedades coronarias o en casos de hipercolesterolemia familiar. Y aconseja a quien esté considerando tomar o prescribir estantinas la lectura del libro de Anthony Colpo. Y a quien el interese profundizar en las palabras de Noakes, su libro Challenging Beliefs: Memoirs of a Career (Desafiando las creencias: Memorias de una carrera)

Mañana hablaremos de la dieta que sigue y proclama Tim Noakes como la mejor para evitar las enfermedades del siglo XXI. Por cierto y para quien no le conozca, Tim Noakes es especialista en ejercicio y medicina deportiva además de un corredor de maratones a sus 63 años. Su cuenta de twitter @ProfTimNoakes debería ser seguida por todos los deportistas que siguen dietas bajas en hidratos y con ello desafían las normas nutricionales establecidas.

Más ciencia y menos dogmas!! 

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