Tóxicos, químicos y la ilusión de la desintoxicación

Aunque te cueste creerlo mientras lees esto y respiras, estás inhalando plomo. Por mucho que te esmeres y preocupes por comer sano o bio tu próxima comida va a tener unos ingredientes inesperados en forma de venenos naturales, sustancias pesticidas y demás contaminantes. Sí, vivimos en un mundo tóxico y no voy a quitarte la razón si piensas que tu cuerpo es un pozo negro de “sustancias químicas sospechosas”

quimifobia

Metales pesados, dioxinas, PFOA (ácido perfluorooctanoico) del material antiadherente de sartenes y utensilios de cocina, PCB (policlorobifenilos), polibromados retardantes del fuego o BDE-47, percloratos, ftalatos… y una larga lista de sustancias fueron encontradas en el cuarto estudio de la National Report on Human Exposure to Environmental Chemicals de 2009 en la que buscan sustancias químicas presentes en la sangre y orina de los estadounidenses. Estas sustancias provienen del aire, agua, de los alimentos, del suelo y los fertilizantes que usan en la agricultura, polución del medio ambiente y de prácticamente todos los productos que manejamos. Hasta en los recibos de la compra hay bisfenol A

¿Qué podemos hacer al respecto?

Realmente ya estamos haciendo mucho sin hacer nada, es decir, tenemos hígados, riñones y sistemas digestivos que descomponen o excretan la mayor parte de sustancias químicas que nuestro cuerpo no necesita para vivir. Las mediciones se hicieron en la orina que es el medio más eficaz para librarnos de los “tóxicos”, y en unas cuantas horas de las sustancias presentes en la sangre también nos libraríamos.

Las sustancias solubles en grasa como pueden ser las dioxinas y los PCB si las tomamos en mayor cantidad o más rápido de lo que nuestro cuerpo puede manejar pueden acumularse en nuestro tejido graso, lo que nos costaría en tiempo meses e incluso entre 6 y 10 años, dependiendo del grado de exposición para eliminarlas y ni aún así seríamos capaces puesto que no podemos asegurar que no seguiríamos expuestos a estas sustancias y que seguiríamos acumulándolas.

Así que pasarte a agua de alcachofa 2 días poco puede hacer … además al perder peso rápido para “desintoxicarnos” lo que podemos conseguir es justo lo contrario. Y uno de los efectos secundarios de una pérdida de peso rápida con una dieta hipocalórica es que produce un aumento en la concentración de la sangre de contaminantes organoclorados,  plaguicidas y PCB que estaban almacenados en la grasa corporal. Esa alta concentración (hasta en un 50% más) va a hacer más daño en tejidos blandos como músculos o cerebro que si están almacenadas en la grasa corporal y se liberan más despacio y en cantidad más manejable.

La idea de “comer natural y sin químicos” puede darnos una falsa sensación de seguridad, de control. Eliminar el tabaco y el alcohol de nuestro entorno puede ayudarnos en gran manera. Pero la solución no está en enemas de café o evitar que nada que suene a químico toque siquiera nuestros labios. Esos son meros entretenimientos que pueden acabar en una vida muy triste aislado/a dentro de una burbuja o simplemente darte por vencido una vez te des cuenta que es imposible vivir así. Lo que cuenta es tener mucha información, exigir que se estudien y regulen y/o eliminen las sustancias nocivas de nuestro entorno. Solo así estaremos protegidos.

Referencias:

Centers for Disease Control and Prevention National Center for Environmental Health Division of Laboratory Sciences : http://www.cdc.gov/exposurereport

Chevrier, J.; Dewailly, É.; Ayotte, P.; Mauriège, P.; Després, J. P.;Tremblay, A. Body weight loss increases plasma and adipose tissue concentrations of potentially toxic pollutants in obese individuals. International Journal of Obesity 2000 Vol. 24 No. 10 pp. 1272-1278

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