¿Por qué no adelgazo si mi dieta es baja en hidratos?

La pérdida de peso sigue siendo el tema estrella, sobre todo entre las mujeres. La mayoría de veces, detrás del «problema» existe una mala relación con la comida, también puede deberse a malos hábitos dietéticos pero si haces una dieta baja en hidratos y has engordado o no has perdido todo el peso que necesitabas perder, quizás se deba a alguno de estos errores:

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Comes demasiado
Debido a la ansiedad, o a que comes muy rápido o quizás a que la comida es tu desahogo y donde encuentras el placer diario, es posible que estés comiendo demasiado, en cantidad y muy a menudo. Hay que saber identificar los sentimientos que nos inducen a comer por encima del hambre y separar la alimentación de las frustraciones o problemas.

Comes muy poco
La restricción de hidratos no consiste en pasar hambre y mucho menos en comer menos de lo que necesitas. Si tienes hambre es imposible no pensar en comer y aunque no lo veas, acabarás boicoteando tu sistema hormonal o teniendo carencias. La idea de adelgazar por comer poco es errónea, señal inequívoca de que no has entendido como funciona la dieta baja en hidratos.

Comes demasiado a menudo
Si comes a la una, te tumbas en el sofá y a las 3 ya te estás tomando un cafecito con leche, no das margen para poder poner en marcha el mecanismo. Si cada vez que vas a la cocina picas unas almendras, o caen unas fresas no pretendas perder peso, como mucho te mantendrás en el que tienes (pero no por mucho tiempo). Comer solo cuando tengas hambre, es mantener una relación sana con la comida.

Comes cuando hay que hacerlo
Y no cuando tienes hambre que sería lo ideal, por ser sociales y seguir unos horarios rígidos estamos malogrando la capacidad de reconocer cuando tenemos hambre y lo que es más importante, cuanta hambre tenemos. Como cuando toca y me como todo lo que me ponen, es un buen régimen para un robot, no para una persona.

Te produce ansiedad pensar que vas a pasar hambre
Esto les sucede a las personas que están mentalmente habituadas a hacer 6 comidas al día. De repente, estar más de 3 horas sin probar alimento les hace imaginarse que van a tener un bajón de azúcar (imposible si no son diabéticas tipo 1), se van a desmayar o les va a faltar energía. Alargar la sobremesa hasta el infinito es lo peor que puedes hacer, lávate los dientes y sal de la cocina.

Te obligas a comer todo lo que te has servido aunque ya estés a tope
La comida puede ser tanto premio como castigo, pero si pretendes adelgazar no deberían ser ni lo uno ni lo otro, comemos por necesidad y es bueno que nos guste hacerlo, disfrutar cocinando, mimar la presentación, compartiendo la mesa y parar de comer cuando sintamos que ya estamos saciados. Si tu señal para parar de comer es ver el plato vacío, lo siento, estás siguiendo la señal equivocada.

No comes suficiente grasa
Sin una base de combustible, el organismo se resiente. Vas a estar cansada, irritable y te vas a poner las cosas difíciles sin necesidad. Si aún tienes miedo a la grasa es mejor esperar a «curarte» ese miedo antes de esperar adelgazar. Sin hidratos y sin grasas no es una buena idea a medio o largo plazo.

Comes demasiada proteína
Es la consecuencia más lógica del miedo a la grasa, evitar la grasa aumentando la proteína. El resultado es lo dicho en el punto anterior.

Estás enganchada a los frutos secos
Y puedes comer bolsas enteras sin darte cuenta.

Estás enganchada a los pseudocereales
Y haces unas paellas de quinoa, hamburguesas de quinoa y demás delicias que no te das cuenta que contienen demasiados hidratos

Crees que las verduras no engordan
Y también crees que las zanahorias cocidas, boniatos asados, guisantes cocidos y patatas son verduras

Demasiados lácteos
Los lácteos estimulan la ganancia de peso por como actúan sobre las hormonas (insulina, IGF1..etc)

Demasiado alcohol
Ya sea en forma de vino o cualquier otra forma, el alcohol en exceso ralentiza la pérdida de peso. Claro que existen unas opciones mejores que otras (vino mejor que cerveza) pero tampoco necesitas tomar alcohol con cada comida, no?

Un poco de chocolate es un poco, venga ¿una onza?
Pero poco a poco terminas con la tableta

Demasiadas sustancias estimulantes entre horas
Café, refrescos light…etc tengan o no calorías si eres sensible a la cafeína van a abrir el apetito.

Te saltas la dieta constantemente
Si voy a tomar café con mis amigas no puedo resistirme a comer uno de los croasancitos que nos ponen, si voy al bar a tomar algo caen unas patatillas fritas (solo unas pocas), todos los jueves como con Roberto y quedamos en una pizzería…

Espero haberte ayudado a identificar alguna de las razones que han hecho que  ganases peso o que no puedas perderlo. No vivo contigo y no puedo saber qué está fallando exactamente. Y aunque creas que no, en realidad. tienes todas las claves en tu mano para saber qué falla y enmendarlo cuanto antes, de ti depende.

 

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