Pérdidas de nutrientes en alimentos infantiles procesados

Aprender a cocinar los alimentos, en especial la carne, fue una ventaja que a nuestra especie le permitió evolucionar. La transformación de los alimentos a lo largo de los siglos ha evolucionado y con ello la dieta humana ha cambiado significativamente. Los estilos de vida también se han visto afectados siendo tanto causa como consecuencia de este proceso.

Comenzamos con la agricultura, domesticando animales y gestionando ambos campos se ha llegado al día de hoy.

A veces los cambios son evidentes: los congeladores en cada casa no existían antes de la invención de la electricidad, y solo se comían alimentos congelados cuando las circunstancias ambientales lo propiciaban.

Otras veces estos cambios pasan totalmente desapercibidos para los consumidores finales del producto: los helados de yogur helado que se venden a granel, por ejemplo, no llevan etiqueta especificando su composición (tampoco aparece en sus páginas web)

Los procesos industriales a los que se someten los alimentos alteran sus características nutricionales:

  • Contenido de fibra
  • Carga glucémica
  • Composición de ácidos grasos
  • Composición de macronutrientes
  • Composición y densidad de micronutrientes
  • Relación sodio-potasio

Además si en nuestra dieta nos alejamos de los alimentos no procesados, añadiremos “nuevos ingredientes” o sustancias como el jarabe de maíz de alta fructosa,  grasas trans..etc. que pueden ser la causa de muchas de las enfermedades epidémicas que sufre nuestra especie en la actualidad.

Al refinar los alimentos perdemos sus nutrientes originales en prácticamente el 100%. Solo hay que pensar en nutrientes que necesitan grasa para ser asimilados (liposolubles) como puede ser la vitamina A o los betacarótenos que son muy sensibles a la oxidación y se alteran muy fácilmente con el procesamiento industrial. Sucede los mismo con la vitamina E, que en los alimentos no procesados actúa como antioxidante.

Durante el procesamiento industrial se forman radicales libres y reactivos de oxígeno que aceleran la descomposición de proteínas, lípidos, hidratos de carbono y vitaminas causando una pérdida significativa de nutrientes.

Pero sucede algo similar al almacenar los alimentos. ya que la cantidad y calidad de las vitaminas de los alimentos disminuye con el tiempo, dependiendo de factores ambientales como la temperatura, humedad y el tipo de envase.

La vitamina C disminuye rápidamente con el almacenamiento, también con el tratamiento térmico de los alimentos tales como la pasteurización o procesamiento de las conservas. La leche pierde la vitamina C en su totalidad al ser pasteurizada y hasta el 90% de vitamina B12. Estas leches tienen un pH más bajo, menos proteínas y enzimas solubles.

mi primer danone no es primer yogur

El caso particular de Danone: 65% fruta y 35% leche

Aunque nos quieran hacer entender lo contrario, la fruta en conserva no es tan nutritiva como la fruta fresca.

  • En el proceso de lavado, remojo y calentamiento las vitaminas hidrosolubles (C y algunas del grupo B) y minerales se pierden disueltos en el agua. 
  • Durante el secado o eliminación de humedad se alteran los nutrientes sensibles al calor y de fácil oxidación hasta en un 40% dependiendo del tipo de procesamiento que usen.

Quizás tu no sabes la pérdida de nutrientes que sucede al procesar los alimentos, la industria alimentaria sí lo sabe y es por eso que de forma casi automática se dedican a “enriquecer” sus productos con vitaminas y minerales que nos regalan de forma desinteresada.

Muchas veces también juegan con la percepción de “alimento sano y natural” que acompaña a los productos perecederos, pero tenlo en cuenta: Cualquier producto preparado que puede permanecer mucho tiempo almacenado en la despensa no es un alimento alto en nutrientes.

Esa es la diferencia entre yogur y preparado lácteo, el primero necesita frío, el segundo no. Que no te confunda el que lo tengan en la zona de refrigerados, los preparados lácteos no necesitan frío, si están en la nevera es simplemente para que creas que son más sanos y naturales.

Al pagar en caja también se pueden distinguir los alimentos básicos que pagamos con un 4% de IVA, de los otros alimentos no básicos que en el caso de alimentos infantiles se pagan con el 21% de IVA de la sección de “perfumería” (al menos así sucede en el carrefour) de la que han salido.

Quiero suponer que todas las madres queremos lo mejor al alimentar a nuestros hijos, pese a toda la publicidad y y marketing que usen empresas como Danone o cualquier otra empresa dedicada a alimentación infantil, si quieres darle lo mejor a tu hijo, compra fruta fresca y ofrécesela en el formato que prefieras (recuerda la compota, aunque la hagas tu en casa, es un postre) porque dar de comer es una cosa y alimentar a tus hijos es otra muy diferente.

Referencias:
The impact of food processing on antioxidants in vegetable oils, fruits and vegetables
Effects of heat processing on nutrients
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  • http://www.megustaestarbien.com AnaMuniz

    Hola Rolando; muchas gracias por tu comentario, me alegra muchísimo que hayan desaparecido los malestares y te sientas bien.
    Venezuela es un país impresionante, no he estado (aún) pero tengo tíos y primos que nacieron allí y siempre hablan maravillas de la tierra la naturaleza y la gente. Como me hagas un sitio, voy volando!!

    • Rolando Alarcon

      gracias Ana. siempre serás bienvenida todo un honor.

  • Pingback: ¡Salvad a los niños! (Parte 1) | Las ideas de Andrea()

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