¿Cuales son la deficiencias nutricionales más comunes durante el embarazo?

 

En la mayoría de países occidentales las mujeres embarazadas tienen deficiencias de hierro, vitamina D y ácido fólico. (1) Lo lógico es pensar que el problema está en una ingesta inadecuada e insuficiente, pero no siempre es así.

embarazo y deficiencias

Hierro:
La prevalencia de anemia ferropénica entre las mujeres embarazadas está en torno al 38% (2). Y aunque el tratamiento habitual sería aumentar la ingesta de alimentos ricos en hierro, evitando alimentos que contengan sustancias que impidan su absorción (calcio, fibra, ácido fítico..etc) lo más utilizado es el uso de suplementos. (3)

Durante el embarazo las necesidades de hierro aumentan, hacia el final del tercer trimestre pueden alcanzar los 30mg/día. Por ello la absorción de hierro se ve naturalmente aumentada de un 15% hasta el 45%. El mecanismo natural que regula la absorción de hierro tiene una labor de protección ante un exceso de hierro con consecuencias negativas en el desarrollo neuronal del feto. Y no hay que olvidar que un nivel bajo de hierro es una adaptación evolutiva frente a posibles infecciones.

Un reciente metaanálisis (4) concluía que la suplementación en embarazadas era efectiva, especialmente cuando se tomaba el suplemento con comida. En otra revisión se relacionaba la suplementación de hierro con la reducción en el riesgo de bebés de bajo peso. (5) Sin embargo la suplementación sistemática a todas las embarazadas es injustificada. (6)

La suplementación puede tener efectos secundarios gastrointestinales. Además debería ser tenido en cuenta el nivel de ferritina previo al embarazo para contemplar o no la necesidad de suplementación.

En caso de anemia previa, embarazo múltiple, embarazos consecutivos con menos de 1 año de espera entre ambos, madres veganas y/o vegetarianas, el nivel de hierro (ferritina), se debe vigilar con mayor frecuencia.

Vitamina D:
Mujeres de piel oscura, mujeres que viven en latitudes donde la luz solar es escasa, embarazadas en meses de invierno y mujeres obesas, son las más vulnerables a esta deficiencia.

En las mujeres obesas, (IMC >30 kg/m2) la vitamina D3 circulante puede quedar atrapada en el tejido adiposo donde no estaría disponible para su metabolización en el hígado. (7)

Ácido Fólico:
Esta vitamina debe ser aumentada durante la planificación del embarazo, debido a que es necesaria los primeros 20 días para prevenir defectos del tubo neural. (8) La medida está en torno al doble de las recomendaciones diarias y debe ser aumentada en las mujeres obesas. (9)

Referencias:
1. A systematic reviews and meta-analysis of micronutrient intakes during pregnancy in developed countries. Nutr Rev 2013; 71: 118–132.
2. Global, regional, and national trends in total and severe anaemia prevalence in children and pregnant and non-pregnant women. Lancet Glob Health 2013; 1: 16–25.
3. Advisory Committee on Nutrition (2011). SCAN Iron and Health Report.
4. Anaemia, prenatal iron use, and risk of adverse pregnancy outcomes: systematic review and meta-analysis. BMJ 2013; 346: 1–19
5. Effects and safety of preventive oral iron or iron + folic acid supplementation for women during pregnancy. Cochrane Database Syst Rev 2009; 4: CD004736.
6. Healthy pregnant women still don’t need routine iron supplementation. BMJ 2013; 347:1
7. Decreased bioavailability of vitamin D in obesity. Am J Clin Nutr 2000; 72 (3): 690–693
8. Prevention of neural tuve defects: results of the Medical Research Council vitamin study. Lancet 1991; 338: 131 137.
9. Maternal obesity and risk of neural tube defects. Am J Obstet Gynecol 2008; 198 (6): 611–619
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