Gluten, Estrés, Toxinas e Infecciones: Desencadenantes de Enfermedades Autoinmunes

Ya creas que puedes estar sufriendo una enfermedad autoinmune o estás diagnosticado/a, algunos cambios dietéticos y de estilo de vida pueden ser la mejor opción para mejorar sus síntomas e incluso frenar la enfermedad.

haciendo un diagnostico

Antes que nada un pequeño repaso, muy coloquial, para entender su causa.

Nuestro sistema inmunológico incluye un grupo de células que nos protegen contra infecciones y enfermedades, que provocan ciertos virus, bacterias, mohos, parásitos y proteínas extrañas en nuestra comida.

En una enfermedad autoinmune los glóbulos blancos tipo linfocitos, que suelen atacar sustancias extrañas, confunden células del propio organismo con células extrañas.

Existen 2 tipos:

  • Las células T atacan cualquier cosa que crean es un invasor.
  • Las células B producen anticuerpos o moléculas que captan todo aquello que creen es extraño y peligroso.

En un sistema inmune sano las células T y las células B están en equilibrio para que la respuesta inmune es equilibrada, cuando este equilibrio se rompe la reacción es exagerada (hiperreactiva) y provoca inflamación.

¿Qué define un sistema inmunológico saludable?:

  • 1. Equilibrio entre células T y células B productoras de anticuerpos
  • 2. Equilibrio entre ayudantes T y T reguladores para encender y apagar el sistema inmunológico
  • 3. La capacidad del sistema inmunológico para diferenciar invasores extraños (virus o bacterias) de partes del propio organismo (células y tejidos)

Cuando el organismo comienza a fabricar demasiadas células T o B provoca una respuesta inmunitaria hiperactiva a sustancias llamadas alérgenos. Es importante entender que los síntomas los causa la respuesta inmune, no el alérgeno en sí. Pero el mayor problema lo causan las células inmunitarias atacando los propios tejidos del cuerpo cuando sólo deberían atacar a invasores externos.

Diabetes tipo 1, Hashimoto, Graves, artritis reumatoide, lupus eritematoso sistémico, síndrome de Sjögren, celíaquía, esclerosis múltiple, vitiligo… etc. Enfermedades diferentes con causa similar de origen inflamatorio.

¿Cuales son sus desencadenantes?
Piensa en un puzzle, cada factor es una pieza y pueden ser varios factores a tener en cuenta, pero se englobarían en 4: dieta, hormonas del estrés, salud intestinal y tóxicos.

GLUTEN
Una proteína extremadamente difícil de digerir que causa reacciones inmunes en el intestino al desencadenar reacciones inflamatorias que puede promover el desarrollo de autoinmunidad (mimetismo molecular).

Los anticuerpos se unen al gluten y forman un complejo inmune que se transporta en el torrente sanguíneo hasta que las células T lo detectan y eliminan. Si existen más complejos de los que nuestro sistema inmune puede eliminar se asientan en diferentes tejidos y órganos, causando inflamación, daño tisular local, y reacciones autoinmunes, causando, por ejemplo, hinchazón, dolor en las articulaciones como en el proceso para el desarrollo de artritis reumatoide.

Mira cualquier menú para darte cuenta que en la actualidad el gluten es omnipresente en nuestra alimentación.

ESTRÉS CRÓNICO Y DESEQUILIBRIO HORMONAL
No tienes que entender el estrés como andar con prisas, dormir poco, exceso de ejercicio, desayunos poco nutritivos y solo tomar café causa estrés. Aunque estés sentado/a en el sofá si sientes ansiedad, preocupación o estados depresivos eso es estrés.

Mantener elevado el cortisol de forma crónica puede dañar el sistema inmune y evitar que se recupere si no duermes las suficientes horas.

Son comunes algunas características:

  • – Si sientes un cansancio que no se recupera a pesar de descansar.
  • – Sentir que no puedes levantarte por la mañana, aún después de 8 horas de sueño
  • – Tener más energía por la tarde/noche
  • – Fuerte deseo de alimentos dulces o salados
  • – Presión arterial baja
  • – Irritabilidad

SALUD MICROBIOTA INTESTINAL
Nuestras células inmunes maduran adecuadamente porque interactúan con las células del tejido linfoide asociado al intestino y con las bacterias que están presentes entre ellas. El estrés y la dieta afecta a nuestra microbiota además de antiácidos, antibióticos, alcohol y el ambiente en el que vivimos. Si la microbiota es sana cumple su función y ayuda para evitar la permeabilidad intestinal siendo coadyudante del sistema inmune además de ayudarnos a crear ácidos grasos y vitaminas que lo estimulan.

TOXINAS
Cualquier sustancia química ambiental puede dañar células cambiando la estructura del tejido y consiguiendo que se reconozca como una sustancia ajena al organismo que se debe atacar. Una de las más estudiadas es el mercurio

INFECCIONES
No hay que culpar tanto al virus que puede estar ya desactivado, como a la bajada de defensas que da pie al ataque y que a menudo está ligada a una deficiencia de nutrientes como la vitamina D3. El Epstein-Barr es un caso común de virus que puede quedar latente y provocar problemas autoinmunes.

 

Referencias:
http://www.cdc.gov/exposurereport/pdf/FourthReport_ExecutiveSummary.pdf
– Host-microbial interactions and regulation of intestinal epithelial barrier function: from physiology to pathology. World J Gastrointest Pathophysiol 2012 Feb 15;3(1):27-43
– End-point effector stress mediators in neuroimmune interactions: their role in immune system homeostasis and autoimmune pathology. Immunol Res 2012 Apr;52(1-2):64-80,
– Leaky gut and autoimmune diseases. Clinic Rev Allerg Immunol 2012;42:71–78
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