Todo comenzó con un déficit de vitamina D

Cuando se comparaba la prevalencia de enfermedades crónicas inflamatorias según su distribución geográfica. En aquellas zonas con mayor exposición solar la incidencia era menor y viceversa, la diferencia era relevante cuando las personas no se exponían al sol, lo supieran o no, el sol es el principal precursor de vitamina D, de la que habitualmente estos pacientes son deficientes.

fuentes naturales de vitamina D

Y aunque sus funciones más conocidas son en relación al control de calcio y fósforo, formación de hueso y su mineralización, también es importante para el equilibrio y correcto funcionamiento del sistema inmune, dado que las células del sistema inmune portan receptores de esta vitamina.

Esta relación entre bajos niveles de vitamina D y mayor incidencia de enfermedades crónicas inflamatorias está bien estudiada en algunos casos:

  • Asma y alergias (estudio)
  • Artritis reumatoide (estudio)
  • Esclerosis múltiple (estudio)
  • Y con otras afecciones endocrinas como el Hiperparatiroidismo primario (estudio)

Los principales efectos sobre el sistema inmune que se le han otorgado a la vitamina D son:

  • Mejora de la inmunidad innata mediante un mayor reclutamiento y diferenciación de los macrófagos
  • Prevención inmune al inhibir la capacidad de las células dendríticas para inducir respuestas de células Th1 y Th17 (ver)
  • Aumentando la tolerancia ante la generación de células T reguladoras y Th2 (2)

Teniendo en cuenta los efectos de la vitamina D3 sobre el sistema inmunológico, es comprensible que su déficit pueda considerarse un elemento negativo en el desarrollo de enfermedades autoinmunes y crónicas inflamatorias y actualmente en países como EEUU, Canadá y UK se recomienda su suplementación a muchos pacientes crónicos.

Lamentablemente medir sus niveles en personas sanas no se ha incluido en los protocolos como herramienta preventiva, ni siquiera en mujeres gestantes (ver) o adolescentes, a pesar que es una de las deficiencias más comunes en esas poblaciones que además resulta muy fácil de revertir y que se sabe conlleva numerosos beneficios.

Por eso si tienes o crees que puedes estar desarrollando una enfermedad autoinmune o crónica de tipo inflamatorio, deberías conocer para qué sirve, medir su nivel y si es necesario suplementar con vitamina D3, no esperes a que se incluya en los protocolos médicos. Eso es perder tiempo…

Referencias:
1.-Vitamin D and its analogs as regulators of inmune activation and antigen presentation
2.- Vitamin D and innate immunity
3
.- Vitamin D and the Immune System
4.- The Complex Role of Vitamin D in Autoimmune Diseases

 

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  • Piedra

    -Lamentablemente medir sus niveles en personas sanas no se ha incluido en los protocolos como herramienta preventiva-

    Es que eso sería malo para el negocio, mucho mejor medir el “colehteroh” que sale mucho más a cuenta.

    😀 Saludos.

    • http://www.megustaestarbien.com AnaMuniz

      El engranaje funciona en contra de la salud.

      No es el amor lo que mueve el mundo, es el dinero :/

      • Piedra

        Bueno… el amor al dinero

  • Dazed

    ¡Excelente, Ana!

  • Carmen

    Hola Ana! Este tema me viene al pelo jeje Gracias por la atención y el tiempo que me dedicaste la semana pasada! Mañana le pediré a mi médico de cabecera una analítica para medir la vitamina D, pero estoy segura que soy deficiente, por eso desde septiembre la estaba tomando pero me salían granitos en la cara como te comenté, cosa que no entiendo, a ver si tengo suerte y me receta Hidroferol (y que no me siente mal claro). Estoy experimentando retirar uno alimentos un mes, conforme al protocolo autoinmune, llevo tres días y parece que mi alergia a los ácaros me ha dejado un poquito en paz. Un saludo!

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