¿Los alimentos orgánicos son mejores que los no orgánicos?

«No hay mucha diferencia entre los alimentos orgánicos y los convencionales, si usted es un adulto y toma una decisión basada únicamente en su salud» así sentencia la doctora Dena M. Bravata que ha realizado un meta-análisis donde ha revisado 17 estudios de un total de 223 que comparaban los niveles de nutrientes, contaminación bacteriana, fúngica o cantidad de pesticidas en alimentos orgánicos con alimentos no orgánicos (frutas, verduras, cereales, carne, leche y huevos) y que ha sido publicado en «Annals of Internal Medicine».

Se desecharon los estudios poco rigurosos, pero no hubo estudios a largo plazo, la duración solía estar entre 2 días y 2 años. Así que no hay datos sobre los resultados de como afecta a la salud una alimentación basada en alimentos orgánicos comparada con una alimentación con alimentos convencionales, ni las consecuencias a largo plazo de la presencia de mayor cantidad de residuos de pesticidas.

alimentos organicos

En el análisis no encontraron pruebas sólidas de que los alimentos orgánicos son más nutritivos o implican menos riesgos para la salud que los convencionales, aunque sí se comprobó que el consumo de alimentos orgánicos reduce el riesgo de exposición a plaguicidas y  las frutas y verduras orgánicas presentaban un 30% de menor riesgo de contaminación por plaguicidas que las convencionales. Específicamente en 2 de los estudios realizados con niños que consumían dietas orgánicas y convencionales se encontró un menor nivel de residuos de pesticidas en la orina de los niños con dietas orgánicas, ya que generalmente se cultivan con menor cantidad de pesticidas, fertilizantes sintéticos y no usan de forma rutinaria antibióticos u hormonas de crecimiento, pero no creas que están libres al 100% del uso de pesticidas. Estas prácticas agrícolas encarecen los precios, a veces hasta el doble, porque suelen asumir pérdidas mayores que en los cultivos convencionales y son producciones menores.

No hubo diferencias en el contenido de vitaminas y/o minerales, salvo en el fósforo que aparecía en mayor proporción en los orgánicos.  Tampoco hubo diferencia en la cantidad de proteína o grasa en la leche, pero si hubo evidencias de que la leche orgánica contiene niveles significativamente más altos de ácidos grasos omega-3 y otros ácidos (cla). En la carne de pollo y cerdo orgánico se comprobó una reducción en la exposición a bacterias resistentes a antibióticos.

Los estudios analizados presentaban diferencias en los métodos de prueba, clima y tipo de suelo y sobre todo amplias diferencias entre  los métodos de la agricultura ecológica y sus prácticas específicas como puede ser el uso de estiércol como fertilizante. Tampoco se habló de las cualidades organolépticas de los alimentos y en especial el sabor de algunos alimentos.

Los resultados no nos pillan por sorpresa, y hace tiempo ya habíamos hablado que quien compra cebollas, ajo, aguacate, berenjena, espárragos verdes, brécol, guisantes, repollo, boniatos, calabaza o champiñones de tipo orgánico está haciendo una mala inversión de su dinero ya que estos alimentos sea por su propia naturaleza con sustancias poco atractivas o sus estructuras cerradas con una piel gruesa o vaina, no necesitan excesivos cuidados frente a las plagas ni que te dejes un dineral en el supermercado.

Como siempre lo peor para la salud (y el bolsillo) es estar mal informado.