El mazapán tradicional lleva una proporción de 1 a 1 en relación de almendra y azúcar, algo excesivo sin duda, pero en ese que compras industrial la proporción puede llegar a 1 de almendra por 2 de azúcar y además seguramente han añadido espesantes y emulsionantes.
Seguramente habrá establecimientos que siguen la receta tradicional (1:1) pero son los menos y se cotizan. La almendra es un producto de lujo al compararlo con el precio irrisorio que tiene el azúcar en la industria alimenticia, pero no hay tanta diferencia de precio entre los que son tradicionales en la receta (independientemente de que eso nos favorezca o no a la salud) que los que nos engañan con toneladas de azúcar a precio de oro.
Para evitar ser timados y mantener la salud, mejor los hacemos en casa.

Mirando el reloj: Preparación masa 15 minutos Reposado de la masa 30 minutos Horneado 12 minutos

Así se hace:
1.- Prepara la masa con almendra molida, edulcorante, canela y la ralladura del limón y échale las 2 cucharadas de agua y remueve bien.
Las recetas originales suelen llevar agua de rosas o azahar, pero puedes elaborarlos también con un poco de infusión de stevia que aportará dulzor.
2.- Bate ligeramente las claras y ve añadiéndolas, poco a poco, a la vez que amasas con las manos (esta vez toca pringarse) hasta que la masa adquiera un aspecto blanquecino y esté totalmente ligada.
3.- Déjala reposar media hora en la nevera.
4.- Pasado ese tiempo, toca hacer figuras con la masa y espero que en eso seas más diestro de lo que yo he sido, precalienta el horno a 150ºC (he usado tagatosa y no conviene calentarla más)
5.- Bate una yema y pinta las figuras por la parte superior y llévalas al horno, sobre papel vegetal o un silpat, hasta que estén doraditas, (me llevó 12 minutos pero el tiempo depende de la potencia del horno).
Ponlas a enfriar sobre una rejilla y a disfrutar!!

