¿Café bueno o malo?, aprende a distinguirlo y a comprarlo

La primera bebida más consumida en el mundo es el agua.
La segunda es el te.
La tercera es el café y a esta bebida es a la que vamos a dedicarle este artículo.

 

Lo primero es decir que no todos los cafés son iguales, no se fabrican de igual manera y tampoco afectan de igual manera a nuestra salud.

Las semillas del café tienen sustancias psicotrópicas que la planta usa como protección, la cafeína es un estimulante y su consumo habitual llevado al exceso puede ocasionar dependencia o síndrome de abstinencia cuando no se consume, si sobreestimulamos el organismo con un exceso de cafeína, el estres generado por dicho estimulante hará que segreguemos cortisol o la hormona del estres, que podemos imaginar que con semenjante pseudonimo no nos conviene en absoluto porque entre otros efectos hará que ganemos peso, el estres mantenido en el tiempo acaba deprimiendo el sistema inmunológico, y los taninos del café pueden ser contraproducentes si se tiene una baja absorción de hierro (esto suele pasar en personas que consumen dietas altas en gluten)

Pero como siempre pasa con casi todas las cosas de la vida, un manejo controlado de la cafeína y tomando la cantidad justa de café, esto es, siendo moderados en su consumo, el café nos aportará muchos beneficios a nuestra salud.

Es una bebida antioxidante que mejora el rendimiento cognitivo, el tiempo de reacción, tiene un efecto protector sobre el sistema cardiovascular, también puede protegernos del cáncer de hígado y puede ayudar a evitar el estreñimiento.

¿Cual sería la cantidad exacta a tomar? 

Ahí no puedo ayudarte, en cada persona la tolerancia a los estimulantes es diferente, hay quien tolera una gran cantidad y no se inmuta, otros con una taza notan los efectos, así que te toca averiguar que cantidad es la correcta y justa para tí, pero te doy una pista, si en algún momento tu cuerpo te pide un café, necesitas tomarte un café para espabilarte o no estás a gusto por la mañana sin tomarte un par de tazas, ahí puedes ver una dependencia de la cafeína, que deberías tratar de controlar porque es el cortisol el que habla por tí y una persona no está sana si no puede controlar aquello que ingiere. Tu debes siempre controlar tu dieta, no al revés.

Una necesidad imperiosa de tomar algún alimento siempre habla de una dependencia y en ese caso tenemos un problema.

¿Que café debemos comprar? 

Sin dudarlo el 100% natural. Olvídate del torrefacto porque usan azúcar (hasta un 15%) para tostar los granos y caramelizarlos (llegan a 200º) para reducir la acidez y el sabor amargo del café, al principio esta técnica se usaba para conservar mejor los granos, hoy en día no tiene sentido, pero siguen usándola como un método para abaratar el producto final ya que añaden otros granos (soja, garbanzos..etc) 

Al torrefacto podríamos considerarlo granos carbonizados con azúcar y lo único que conseguirás consumiéndolo es una gastritis.

Una idea en la cocina

Las semillas del café se tuestan y luego se muelen para que al infusionarse con agua caliente obtengamos café, piensa una cosa, si son semillas, ¿porque no las comemos como cualquier otra semilla? Simplemente porque son muy duras, pero podríamos perfectamente hacerlo. Pongamos que una vez molidas las semillas podemos usarlas para comerlas tal cual, su sabor es quizás demasiado fuerte y aromático por eso se hace café en agua y no se consume directamente, pero no habría problema en, por ejemplo, echar una cucharadita de café en un queso crema y añadirle unas nueces picadas para hacer una mousse de queso diferente. Piénsalo la próxima vez que quieras extra de sabor en un postre o añadir un ingrediente sorprendente a una carne.

¿Y cúal es la forma más mejor para consumir café ? Tomarlo solo, o solo largo, sobre todo en periodos de ayuno. Una taza al día activa tu metabolismo y quizás evita que tomes otras bebidas menos «sanas».

Cómo hace un café con hielo un verdadero amante del café

Este truco me lo enseñó un maitre en Francia, decía que si tomábamos un cafe largo con hielo en realidad tomábamos agua manchada, así que en su local llenaba las cubiteras con café largo y ponía esos hielos de café en un vaso al que luego añadía un café expreso. Una delicia….

Sigo haciéndolo tal como él me enseñó, pero como mi nivel de aburrimiento es muy muy bajo, he ido haciendo experimentos sobre los aromas del café, a veces le añado canela, delicioso!!. Otras veces he añadido pimienta roja (cayena), el jengibre le da un sabor diferente que nadie acierta a saber que es, y ultimamente el coco también se deja caer en el filtro de la cafetera. No soy una adicta al café y hasta hace unos años ni siquiera me gustaba, pero ahora me encanta descubrir nuevos aromas.

Ah!! Y no tires el café ya usado, ese polvo de semillas es un fertilizante estupendo para tus plantas.

Ve a la despensa y mira la lista de ingredientes de tu café, ¿tomas café al 100% o compras carbón azucarado??