Para Fernando, aquí, donde sé que estás
Cremè brulee o crema quemada es un postre de origen francés, que consiste en una crema pastelera y en la parte superior se echa azúcar que luego se quema convirtiéndolo en caramelo. Con la crema no hay fallo, es perfecta para nosotros, pero la parte quemada mejor la saltamos.
Este postre es una delicia al paladar y una forma de añadir grasa a un menú cuando has comido carnes magras o pescado blanco. ¿Y porque no? UN DESAYUNO ENERGÉTICO!!! Además es tan sencilla de hacer que son solo 3 ingredientes y un poco de tiempo podrás degustar su cremosidad y suavidad.

Tiempo para hacer la masa 10 minutos Cocción 50 minutos

Precalienta el horno a 60ºC con el calor solo abajo, vamos a hacerlos muy despacio para que no se queme el huevo.
Pon las yemas en un bol y móntalas, hasta que queden bien esponjosas
Añade la leche de coco, mejor si es espesa, para ello déjala decantar y aprovecha solo la parte de arriba, cuanto más espesa sea la leche menor será el tiempo de cocción.
Es el momento del puré de calabaza, échalo mientras sigues batiendo.
Una vez esté todo bien mezclado, coloca los moldes en una fuente para hacer un baño maría y cuela la mezcla para que no te queden fibras. Ponlos al horno, cierra y olvídate al menos durante un buen rato. Si tienes prisa puedes ponerlos al baño maría durante media hora y luego dejar que se terminen de hacer fuera del baño maría.
Sabrás que están hechos cuando al moverlos no «baile o se mueva» el líquido.
Deja que enfríen y dedícate cinco minutos para degustar tu postre…. te sentirás en el paraíso…


Es justo lo que he hecho con un poco que me sobró de la mezcla, decidí no colarla y añadí una cucharada de café molido. Y creo que no será la ultima vez que haga esta crema de café…. un delicioso desayuno (o postre)
