Hacer masas puede ser de las cosas más divertidas que podemos hacer en la cocina. Puedes escoger los ingredientes que quieras y especiarlo para que tu pan cada vez sepa diferente. Si aún te queda puré de calabaza, no te cortes en usarlo para hacer pan, le dará un toque dulce que podrás contrarrestar con semillas de cilantro.

Preparación masa 20 minutos Cocción: 12 minutos Enfriamiento: el tiempo que aguantes

Manos a la masa:
En esta receta las proporciones no importan mucho porque vas a ir añadiendo el líquido según te lo pida la masa de harinas.
Primero ponemos los ingredientes secos en la picadora y trituramos hasta obtener una harina fina. He usado cilantro para dar un toque fresco al dulzor de la calabaza, pero puedes usar otras especias a tu gusto.
Por otro lado batimos las claras de huevo hasta que hagan espuma y añadimos el aceite y por último el puré, mezclamos bien hasta que nos quede un puré espeso pero líquido.
Precalienta el horno a 180ºC
A la harina anterior, vamos añadiendo un poco de puré y removiendo con una espátula, echamos más puré según se vaya absorbiendo el puré anterior y seguimos añadiendo hasta obtener una bola de masa hidratada y compacta.
No he usado levaduras, pero si tu quieres usarlas debes añadirlas al principio ya sea en los secos si es impulsor o gasificante o en los líquidos si es levadura fresca, entonces vas a tener que dejar reposar la masa, a temperatura ambiente y tapada, por lo menos 15 minutos.
A la hora de hornear puedes dar la forma que quieras, en baguette, biscote más plano o más redondos y con un palillo puedes hacer dibujos para indicar a la masa por donde abrir (si tienes niños poner la inicial de su nombre o un dibujo les encanta).
Colócalos sobre un papel vegetal y al horno, en 12 minutos aproximadamente, depende de lo grande que sea tu bolla final, cuando lo retires (antes comprueba que está hecho pinchando con un palillo) ponlo a enfriar sobre una rejilla.
Un pan dulzón y con un toque fresco en un santiamén (sobre todo si dispones de amasadora)

