La leche de coco es ideal para aquellas personas con intolerancia a la lactosa o que no quieran tomar leches de origen animal (vaca, oveja, cabra).
Tiene propiedades antibacterianas y su contenido graso y tipo de grasa, es especialmente indicada para aquellos que padezcan de gastritis, además nos aporta ácido laurico, también presente en la leche materna, y que se ha demostrado tiene efectos protectores sobre el sistema cardiovascular elevando el colesterol HDL (protector de alta densidad)
Por su alto contenido en manganeso (0,9mg por 100ml) ayuda a bajar el nivel de glucosa en sangre. También contiene cobre (0,3mg) y vitamina C (2,8mg) que ayuda a mantener la elasticidad de los vasos sanguíneos, no contiene mucho calcio pero sí fósforo (100mg) que nos ayuda a mantener unos huesos fuertes. Su hierro (1,6mg) nos previene de anemias. Contiene potasio (263mg) que ayuda a bajar la presión sanguínea. El selenio (6.2mcg) es un antioxidante que ayuda especialmente a aquellos afectados de artritis reumatoide que suelen presentar niveles bajos de este mineral.
Si tienes calambres su contenido en magnesio (37mg) que actúa bloqueando los impulsos que llegan a las células nerviosas, relajando músculos y nervios. Y su aporte en fibra (2,2mg) te hará sentirte saciado así comerás menos.


Cómo la haces:
Paso 1: Pon el coco en un recipiente y añade agua caliente, sin que llegue a hervir, con esto conseguimos que la grasa del coco se diluya en el agua. Déjala reposar y enfriar unos minutos.
Paso 2: Si tienes una batidora de vaso bátela durante 2 minutos y si no tienes puedes hacerlo manualmente con una cuchara, así ayudaremos a extraer la grasa del coco.
Paso 3: Cuela esta mezcla y listo, ya puedes disfrutar tu leche de coco!!!
Ahora puedes tomártela bebida, echarla al café, usarla en tus sopas, platos de pescado, en tus postres, a poco que la uses te darás cuenta que es un ingrediente todoterreno que puede sustituir en las recetas a la leche o al vino blanco aportando un sabor intenso y dulce, sin preocuparte por su bajísima carga glucémica.
Extras:
– Si exprimes bien la pulpa que has colado podrás usarla más tarde para hacer harina de coco.
– La leche de coco una vez hecha se guarda en la nevera y aguantará fresca unos 5 días, pero procura guardarla en un envase que puedas agitar porque poco a poco irá decantando la grasa y separándose del agua, así que necesitarás agitarla antes de usarla.
– Si te gusta aromática puedes echarle una vaina de vainilla en caso que la uses para recetas dulces o curry para recetas saladas. Además como cualquier otra leche queda muy rica si la usas con canela, nuez moscada o menta, pon tu imaginación y paladar a trabajar!!!!!!! Y cuéntanoslo!!!!!
