
Cuando hay un problema de estreñimiento lo primero a que se achaca su causa en las consultas es a una falta de fibra en la dieta. En una dieta casi vegetariana, como la de quien envió este correo electrónico al semanal de turno, cumple de sobra con las exigencias dietéticas de fibra que se exigen en la nutrición convencionalista. Si la solución al estreñimiento fuera la fibra, los vegetarianos no padecerían estreñimiento tan habitualmente. Algo que nos hace sospechar que tanto consejo de tomar fibra para evitar el estreñimiento puede ser más mito que otra cosa.
La segunda causa favorita de «los convencionalistas» es el sedentarismo. Y podría tomarse en serio si jamás un deportista hubiese sufrido estreñimiento, pero me temo que no es así.
La tercera causa/excusa favorita es la escasez de hidratación y esta es justo la que se ha usado en la respuesta. La mayoría de frutas y verduras tienen un alto porcentaje en agua. Por ejemplo en 100 gramos de lechuga iceberg hay 96 gramos de agua. En 100 gramos de pepino hay 97 gramos de agua. O un tomate que tiene 95 gramos de agua por cada 100 gramos. A poco que se consuman sopas y se beban infusiones no hay tal falta de hidratación.
¿Entonces donde está el fallo?
Es tan fácil como saber que las dietas bajas en grasa producen estreñimiento. Si no hay problemas de tipo hormonal (especialmente en tiroides) o medicación como antibióticos y/o suplementos de hierro que puedan afectar al tránsito intestinal, lo único que necesitamos para aumentar la motilidad del intestino es producir más bilis y se consigue aumentando la cantidad de grasa en la dieta. Siendo «casi vegetariana» esto se consigue con aceite de coco, palma, de aguacate, de oliva, tomando aguacate, olivas y aumentando la cantidad de frutos secos.
Una respuesta más elaborada hubiera sugerido que esta mujer tomase más fibra insoluble presente en semillas de lino, chía ..etc. que absorbería agua y ayudaría a aumentar el volumen de las heces para una evacuación más sencilla. Pero decirle que beba agua y se siente en el wc a esperar es poco más que una respuesta surrealista. Seguramente sus amigos le habrían podido dar miles de consejos mucho más elaborados y sin embargo, buscando soluciones en profesionales muchas veces lo que obtenemos no es una solución ni nada que se le parezca y simplemente nos toman el pelo.
Supongo que el médico que contesta en el semanal duerme tranquilo, pero yo no paro de imaginar a la pobre Isabel Arriaga botella de agua en mano, sentada en su baño, esperando un milagro….
